La mayoría de los dueños de clubes asumen que las mesas vacías significan falta de jugadores. Entonces buscan más jugadores. Y eso rara vez resuelve el problema.

El verdadero problema es el tamaño del pool. Tus jugadores solo pueden jugar entre sí. Cuando tus regulares no están online al mismo tiempo, las mesas no funcionan - sin importar cuán leales sean esos jugadores.

Este es un problema estructural, no de marketing. Y entender esa diferencia es la clave para elegir la solución correcta.